Adiós al Big A: Aqueduct Racetrack cierra sus puertas tras 132 años de historia
- arrancatvoficial
- 2 jul
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Por el Equipo Editorial de ARRANCA TV
2 de julio de 2026
Hay lugares que trascienden el deporte. Escenarios que, con el paso de los años, dejan de ser simples instalaciones para convertirse en parte de la memoria colectiva de miles de aficionados.
Ese fue el caso de Aqueduct Racetrack.
El pasado 28 de junio de 2026, el histórico hipódromo ubicado en Queens, Nueva York, celebró su última jornada de carreras en vivo antes de cerrar definitivamente sus puertas, poniendo fin a 132 años de historia. La despedida estuvo cargada de emociones para propietarios, jinetes, entrenadores y aficionados que durante generaciones hicieron del conocido "Big A" una segunda casa.
Un hipódromo que marcó generaciones
Aqueduct abrió oficialmente sus puertas el 27 de septiembre de 1894, convirtiéndose con el paso del tiempo en uno de los escenarios más importantes del hipismo estadounidense.
Aunque nunca tuvo el glamour de Saratoga ni el prestigio internacional del Belmont Stakes, Aqueduct construyó una identidad propia.
Fue el hipódromo del pueblo.
El lugar donde miles de neoyorquinos llegaban en metro para disfrutar de una jornada de carreras, analizar el programa del día y compartir una pasión que iba mucho más allá de las apuestas.
Durante décadas, fue el único hipódromo ubicado dentro de los límites de la ciudad de Nueva York, convirtiéndose en un símbolo deportivo y cultural para Queens y para toda la comunidad hípica.
Un escenario para la historia
Por su pista desfilaron algunos de los mejores caballos de todos los tiempos.
Leyendas como Secretariat, Seattle Slew, Forego, Cigar, Easy Goer, Seabiscuit y muchos otros dejaron su huella en Aqueduct, convirtiendo al recinto en escenario de momentos inolvidables para el hipismo norteamericano.
Además, el hipódromo fue sede de carreras históricas como el Wood Memorial Stakes, una de las pruebas preparatorias más importantes para el Kentucky Derby, además del Cigar Mile Handicap, el Gotham Stakes, el Gazelle Stakes y muchas competencias de primer nivel del calendario de Nueva York.
El último adiós
La jornada final fue organizada por la New York Racing Association (NYRA) como un homenaje a más de un siglo de historia.
El programa incluyó una carrera muy especial, bautizada "It Was a Good Run", un nombre que resumía perfectamente el sentimiento de quienes acudieron a despedirse del histórico escenario. También hubo programas conmemorativos, actividades para los aficionados y numerosos tributos a quienes formaron parte de la historia del Big A.
Las imágenes del último día mostraron abrazos, fotografías, lágrimas y aplausos. Muchos aficionados permanecieron varios minutos frente a la pista después de la última carrera, conscientes de que estaban viviendo un momento irrepetible.
Por qué cierra Aqueduct?
El cierre no responde a una crisis inmediata del hipódromo, sino a una decisión estratégica de la NYRA y del estado de Nueva York.
Con la multimillonaria renovación de Belmont Park, las autoridades decidieron concentrar allí las operaciones de carreras del área metropolitana. Belmont será el nuevo centro del hipismo neoyorquino una vez concluya su reconstrucción, mientras que el terreno de Aqueduct quedará disponible para futuros proyectos de desarrollo urbano.
Aunque las carreras en vivo terminaron el 28 de junio, el recinto continuará operando temporalmente para apuestas simulcast hasta septiembre de 2026.
Más que un hipódromo
Aqueduct nunca fue solamente un lugar para correr caballos.
Fue punto de encuentro de generaciones enteras de aficionados.
Allí comenzaron las carreras de muchos jinetes, entrenadores y profesionales que más tarde alcanzarían la fama. También fue el escenario donde miles de personas aprendieron a leer un programa de carreras, celebraron sus primeros aciertos y compartieron innumerables tardes con familiares y amigos.
Su legado permanecerá vivo en la memoria de todos aquellos que alguna vez cruzaron sus puertas.
..."Un privilegio haber estado allí"
"Tuve el privilegio de estar presente durante esta jornada histórica.
No fue simplemente el cierre de un hipódromo.
Fue el final de una era.
Mientras caía el telón sobre el Big A, resultaba imposible no pensar en las miles de historias que nacieron entre sus tribunas durante más de un siglo.
Gracias, Aqueduct Racetrack, por 132 años de emociones, historia y tradición.
Porque algunos lugares nunca desaparecen por completo.
Simplemente pasan a formar parte de la historia del deporte." (Entrevistado)


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